- Inversionistas puramente pasivos que no desean revisar su cuenta ni tomar decisiones de retiro/aporte.
- Clientes que prefieren estrategias de largo plazo sin monitoreo frecuente.
- Inversores con poca tolerancia al riesgo y a la fluctuación del capital día con día.
- Personas con poca compresión de inversión y al funcionamiento de una cuenta MaM.
- Personas con aversión a mercados de alta frecuencia o derivados (dependiendo de la estrategia del gestor)
