¿Para quién NO es recomendable?
- Inversionistas conservadores que priorizan la preservación de capital sobre el crecimiento.
- Personas con aversión extrema a la volatilidad o que necesitan flujos de efectivo predecibles.
- Quienes no han comprendido la naturaleza cíclica de este ecosistema y esperan rendimientos lineales mensualmente.
- Clientes que no tienen tolerancia a la incertidumbre regulatoria o tecnológica.
- Personas con poca capacidad emocional y financiera para mantener la calma en drawdowns severos.